Tu vida es tuya pero no te pertenece

En la vida hay veces que tienes que coger un tren, ese que sólo pasa una vez y que si lo pierdes te arrepentirás el resto de tu vida

Ahora mismo estoy subido en ese tren pero justo en el último vagón del mismo, con la puerta abierta y casi sin fuerzas para sostenerme y mentenerme en él. Es sin duda un reto dificil y muy complidado ahora mismo: cuando sales de un problema encuentras otro, cuando sales de este último te sorprende un nuevo.... y es duro ver que pasa el tiempo y que las cosas siguen igual. Empiezas subido al tren en los primeros vagones, viendo las cosas con una perspectiva buena pero poco a poco cambias de vagón, retrocedes y tienes un primer susto; después empiezas a retroceder y de pronto te ves en el medio de la carabana, donde no sabes si seguir hacia adelante y avanzar, o echar marcha atrás y seguir retrocediendo. Pero cuando te quieres dar cuenta te ves casi en la cola del mismo, acordándote de todas esas cosas que pudieron cambiarte, que pudieron cambiar tu vida, que pudieron abrirte nuevos caminos hacia donde ir o nuevos trenes que coger.
un día te cruzas con esa persona que te hace ver algo diferente, sentir algo diferente, sonreir.... y comienzas algo que quizás cambien tu vida. Pero no te das cuenta de lo que tienes hasta que casi te caes.... Parece que estas en un sueño pero la vida es real, las cosas pasan, duelen, pinchan, mojan.... y quizás no he hecho todo lo que debía para que esa persona sonria, se alegre, disfrute... Hasta hace 26 años nadie estaba ahí para hablarme, para sonreirme, para dedicarme un poco de su tiempo y por ello no me daba cuenta de lo que tenía y no tenía; pero ahora al ver que no es un sueño y que es realidad mi mente me dice que porque no miro un poco más allá de mí y me preocupo por esa persona
Quizás ahora me doy cuenta de si debí de coger ese tren, si hice bien montándome, dejando otras cosas a parte, tirando la toalla, viajando durante tiempo en un largo viaje que parece no tener fin y que parece estar tal y como comenzó. Es tarde para dejarlo: si lo dejo o me tiro de él seré un gallina por no esforzarme e intentar remontar para poder estar de nuevo dentro del vagón; sino lo dejo seré otro gallina por no tomar la decisión cuando debí hacerlo
Mi vida no me pertenece, ¿de quien será?

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